EL ESPACIO SAGRADO DEL CORAZON

Lo femenino encarna el amor y como tal es una responsabilidad innata en la mujer comprender esta esencia y lo que significa vivir centrada en el corazón. El espacio sagrado del corazón no es algo que tengamos que aprender. Solamente necesitamos recordar lo que es innato en nosotras y abrirnos camino por la maraña de emocionalidad, heridas adquiridas en nuestro trato con lo masculino para retornar a ese espacio que siempre ha sido nuestra consciencia de amor.
Las emociones se presentan en polaridad, son cambiantes y poderosas y tiñen nuestra consciencia de forma tan poderosa que nos hacen esclavas. El amor es un estado constante, cuando lo reconoces en ti, vuelves a ser libre y digna para que el brillo de tu belleza intrínseca no se apague bajo ningún concepto, ni siquiera cuando sientes dolor.
De esta manera dejas de ser víctima de tus deseos románticos y de tu codependencia con lo masculino para amarlo en libertad y enseñarle a amar con espíritu e integridad.”

ASTIKO JI 

Tantra

El Tantra confía en tu cuerpo. El Tantra confía en tus sentidos. El Tantra confía en tu energía. El Tantra confía en ti, en la totalidad. El Tantra no niega nada sino que transforma todo.
¿Cómo lograr esta visión del Tantra? Este es el mapa que te transformará, y te hará ir hacia dentro, y te hará ir mas allá de él.DSCN6490
Lo primero es el cuerpo. El cuerpo es tu base, es tu tierra, es donde estás conectado con la tierra. Crear antagonismo hacia el cuerpo es destruirte, es hacerte esquizofrénico, es hacerte miserable, es crear infierno. Tú eres el cuerpo. Por supuesto eres más que el cuerpo, pero ese ‘más’ seguirá después. Primero, tú eres el cuerpo. El cuerpo es tu verdad básica, así que nunca estés en contra del cuerpo. Cada vez que estás en contra del cuerpo, vas en contra de Dios. Cada vez que eres irrespetuoso hacia tu cuerpo estás perdiendo contacto con la realidad,  porque tu cuerpo es tu contacto, tu cuerpo es tu puente. Tu cuerpo es tu templo.
El Tantra enseña reverencia por el cuerpo, amor, respeto por el cuerpo, gratitud por el cuerpo. El cuerpo es maravilloso, es el más grande de los misterios”. OSHO